Discurso en Michelena 8/02/2012



Palabras del Licenciado José Ernesto Becerra Golindano en la conmemoración de los 200 años del natalicio del Pbro. Dr. José Amando Pérez Arellano, Fundador de Michelena, el 8 de febrero de 2012.

He sido convocado por la autoridad municipal de Michelena para intervenir en este acto de tan particular relevancia, y estoy aquí porque jamás podré negarme al requerimiento de la bella y amable tierra de mis antepasados. Agradezco muy efusivamente, Señor Alcalde, el honor de encargarme esta tarea.


Permítanme compartir unos recuerdos.

Mi niñez y adolescencia en San Cristóbal y Barquisimeto se veía gratamente interrumpida por las vacaciones de diciembre, de Semana Santa y de agosto que mi padre José Becerra Pérez prefería que pasáramos en su tierra, en la casa donde él había nacido, primero abrigados mi hermano Gonzalo Enrique y yo con la inmensa bondad de la abuela Doña Amalia Pérez de Becerra, y luego con el cálido afecto de la tía Carmen Teresa Becerra Pérez, organizando de todo, actividades de la legión de María, de la Fiesta de San Isidro o los encuentros de la familia, desde su tiendita, la “canastilla”. Nostalgia de los juegos interminables con los nietos de Don Julio Casanova y Doña Adriana, sorbos furtivos al “quemao” de Mima, mas juegos y alguna cabalgata en la casa y establos del General Régulo Pacheco Vivas, escapadas no autorizadas a la Cruz de la Misión, las películas en el cine aquí cerquita, y las compras de golosinas en la Bodega de Doña Hipólita, las imágenes se aceleran pasando rápidamente las caras de los amigos, los Mora, los Gandica, los Ramírez, la Oficina de Correos de Doña Rebeca, la casa de Rita, la “puya”, denominación coloquial de la moneda de 5 céntimos que siempre nos regalaba para caramelos el Tío Teodoro extrayéndolas con particular gesto de su relojera, el especial Padre Medina formidable en la iglesia y extrovertido en las conversaciones caseras. Las voluminosas quemas de pólvora que hacía nuestro tío, el Dr. Ernesto Becerra. Las visitas al Padre Manuel García, un santo, en Lobatera, y las excursiones a las panaderías de Colón que permitían las meriendas de pan dulce, queso blanco y aguamiel. Y para finalizar tan larga remembranza, las tristes subidas al calvario, para acompañar en su último viaje a los parientes y amigos, o al menos para hacerle un cariñito a las tumbas. Por cierto, allí en la capilla del cementerio volvía a descubrir en cada viaje la tumba del Padre Amando, con un agradecimiento a nombre del Táchira, y la de su sobrino nieto, el Padre José Lucio Becerra Pérez.

Y quien era ese Presbítero y Doctor que se había hecho merecedor a una lápida, donde todo un estado expresaba un agradecimiento a la vez sencillo y grande?

Hoy se cumplen 200 años de su nacimiento en la aldea La Urubeca. Los restos de su casa se podían observar hasta aquel extraordinario suceso conocido como la Tromba de El Cobre en los años 40s. La descarga de agua fue tan importante que no solo destruyó las paredes que sobrevivían, sino que cambió en algunos metros el curso de la quebrada que da nombre al lugar. En estos tiempos se alcanzaba a observar la hilera de rocas que servían de base a un canal que conducía el agua para mover la rueda de paletas del molino de trigo. Esto nos indica una de las principales actividades de la familia Pérez Arellano, el cultivo de trigo.

Trabajos de Lucas Guillermo Castillo Lara y los del recordado pariente Gervasio Contreras, entre otros, nos señalan que el jefe de la casa era Juan Evangelista Pérez Mora y su esposa era Gregoriana Arellano Ramírez. Don Juan Evangelista había nacido en 1775, en La Grita, y a los 36 años se casó con Gregoriana, algunos la llaman María Gregoria, quien tenía 30 años y había nacido en Lobatera. El matrimonio se efectuó el 21 de febrero de 1811, casi un año después nace José Amando.


Los hermanos del fundador de Michelena fueron 4. José Antonio, casado con Gregoria Rosales, padres de 15 hijos, José Narciso, casado con Bárbara Bustamante, padres de 8 hijos, Ambrosia, casada con Francisco Escalante, padres de Ramona Escalante Pérez y cuyo rastro se ha perdido, y el Pbro. Juan Isidro, nacido en 1823.

Todo parece indicar que Don Juan Evangelista, hijo de Lorenzo Ignacio Pérez y María de reyes Mónica Mora, era arriero, esto significa que poseía un grupo importante de mulas y suficientes ayudantes para ofrecer sus servicios de transporte de carga para sacar los productos de las fincas y traer las cosas que compraban. Una ruta muy importante en el Táchira venía de la zona de El Zumbador hacia Lobatera y continuaba hacia Cúcuta, el arriero pernoctaría en Lobatera por ser un alto en el camino. Por su parte, Doña Gregoriana, era hija de Juan Ignacio Arellano y María Mónica Ramírez quienes tenían posada o casa de alojamiento en Lobatera. Es posible deducir que el arriero de 36 y la hija del posadero con 30 se enamoraran y se casaran. Él vivirá hasta 1853, morirá en Michelena a los 78 años y ella morirá en 1859, también de 78 años.

La familia Pérez Arellano sería como muchas de finales del siglo 17 e inicios del 18, una familia trabajadora con esporádicas visitas a la ciudad, pero su genealogía, en la medida que avanzan las investigaciones históricas, depara no pocas sorpresas remontándose a La Grita, Bailadores y Pregonero. Es así que por la familia Arellano se establece el parentesco con el Pbro. Ezequiel Arellano Acevedo, de Bailadores, fallecido en 1916, quien fuese un sacerdote eminente, y por esa misma rama familiar las conexiones con Monseñor Antonio Arellano Durán, Obispo venezolano nacido entre Colón y Michelena, con el Pbro. Azael Arellano Belandria de Pregonero y más reciente en el tiempo con Mons. Nelson Arellano Roa, imagen de Diario Católico durante muchos años.

Sin vacilaciones hay que catalogar como familia levítica a la del fundador de Michelena. Su propio hermano es el Pbro. Br. Juan Isidro Pérez Arellano, quien ejerciera por muchos años en la Parroquia de El Cobre adonde acudía gente de todo el Táchira a confesarse con él por su fama de bondad y santidad. Al fallecer su hermano mayor en 1875 atenderá la Parroquia de Michelena prácticamente hasta su muerte en 1904. En 1869 nace su sobrino nieto, el Pbro. José Lucio Becerra Pérez, alumno de Mons. Jáuregui en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús, en La Grita, en cuyas aulas compartirá estudios y sueños con una generación no superada en el Táchira. De allí salieron eximios sacerdotes, eminentes intelectuales, grandes militares, médicos, abogados y hombres de empresa. El Padre Lucio tuvo que estudiar parte de su formación religiosa en un seminario construido por Monseñor Jáuregui en Curazao ante el cierre del Colegio en La Grita, después ejercerá su labor sacerdotal en el estado Trujillo a fines del siglo 19 y luego, iniciando el siglo 20, es trasladado al Táchira y finalmente a Michelena hasta su retiro por razones de edad, cuando entrega la Parroquia de San Juan Nepomuceno a su joven ayudante, el entonces Presbítero Raúl Méndez Moncada.

Muy interesante es la relación de parentesco y contemporaneidad con el Dr. Pedro Juan Arellano, quien fue Rector de la Universidad de los Andes de 1858 a 1862, y también llegó a ser Diputado, Senador y Gobernador del Estado Mérida. Este destacado político y académico era primo hermano de la madre del fundador de Michelena, y había nacido en 1812 en Bailadores, sobrevivirá por 17 años al Padre Amando y muere en Mérida en 1892, a los 80 años.

Esta familia también ofreció importantes militares a nuestro país como el General Marcos Evangelista Pérez Jiménez, cuya semblanza es conocida ampliamente en su ciudad natal, su hermano Juan que llegó al grado de Coronel y fue Gobernador del Táchira, y su tío el Coronel Leoncio Pérez Bustamante. Otro que se destaca es el Coronel José Eulogio Becerra Pérez, quien por dos veces dirigió la Escuela Militar, hoy Academia, de Venezuela, además en los años cuarenta dirigió la Línea Aeropostal Venezolana y en los 50 fue senador por el Táchira, así como su hermano el Mayor Pánfilo Becerra Pérez que ejerció la Alcaldía de San Cristóbal al inicio de la década de los 50s. Recordamos también al General Régulo Pacheco Vivas, quien ocupara altos cargos en el Ministerio de la Defensa en la década del 60 y ejerciera como Director de la Academia Militar de Venezuela en los 50s, y al Comandante Hildemán Sandoval Becerra, edecán del General Gómez y miembro del gabinete del ejecutivo del estado Táchira también en los años en los 50s.

En las letras la familia del Padre Amando cuenta con los aportes del Br. Medardo Vivas Pérez, cuya actividad literaria se destacó en San Cristóbal y Mérida, o mas recientemente las publicaciones del Coronel y Abogado Gervasio Contreras Sánchez y los trabajos del poeta Ruben Darío Becerra Roa. En la docencia se destacaron Ana Josefa Rosales Pérez y Aracelis Sandoval Becerra

Esta rápida mirada a los familiares destacados de la familia del fundador de Michelena, emparentados por incontables ramas con muchos de los aquí presentes y con prácticamente todas las familias ancestrales del Corazón del Táchira, son a la vez patrimonio y estímulo para las nuevas generaciones. Michelena es creada por el Padre José Amando, algunos familiares y otros vecinos de Lobatera. Llegaron damnificados por un terremoto, secando aún las lágrimas por la muerte de familiares y amigos, golpeados por una tragedia que los dejó sin casa y sin bienes, sin embargo, la suma de aciertos para establecerse en esta sabana pone en evidencia la capacidad del tachirense, lo que empezamos llamando Tachiranidad hace algunos lustros para explicar como somos, y que los postulados del Dr. Pascual Mora García, eminente historiador y filósofo quien es profesor en la ULA Táchira, llama ahora “Tachiraneidad” y que no es otra cosa que las características que hacen a los tachirenses tan especiales. Su voluntad para el trabajo, para domar la tierra, el respeto por sus semejantes y las instituciones, la inclinación al estudio y la cultura, la eficiencia en el poder y en el ejercicio de la autoridad, su habilidad para crear lo que necesita y resolver los problemas, su devoción religiosa, el gusto por la música y las fiestas, su solidaridad, su grandeza de alma y de corazón, son herramientas presentes desde el nacimiento de Michelena. Esta manera de ser, era la del Padre José Amando Pérez Arellano y los pioneros que lo acompañaron después del terremoto de 1849. Esa manera de ser produjo hombres y acciones que han hecho a lo largo de siglo y medio esta ciudad, en la que late con fuerza y con orgullo la manera de ser de los hombres de la tierra. Esta Tachiraneidad está aquí entre nosotros, ese es el combustible, la gasolina para el progreso de Michelena, una población hecha de la nada.

La vida del Fundador, es admirablemente relatada por Lucas Guillermo Castillo Lara, en la biografía de El Sembrador y su sueño. No había riqueza en la casa de los Pérez Arellano en La Urubeca, pero con el mayor empeño los padres dieron la mejor educación posible a aquel muchacho nacido y criado en los tiempos de la guerra de independencia. No fue fácil para él avanzar en su vocación religiosa, logró sostenerse en Mérida y terminar sus estudios, pero tuvo que ir a ordenarse a Pamplona pues no había Obispo en Mérida en esos días. Y con pocos años de ordenado, con la satisfacción de haber sido designado Párroco de su Lobatera, tiene que enfrentar la destrucción de la ciudad, el desplome de la iglesia que regentaba, pero tuvo el espíritu de venir por aquellos caminos reales de la época a fundar, a crear, a hacer a Michelena, empresa y reto a los que dedicaría los veintiséis años que vivió después del terremoto.

Michelena tiene en su haber el testimonio de vida de su fundador, Michelena tiene el legado de progreso que le dejó su fundador, Michelena, llegando a los 163 años de historia que iniciara el Padre José Amando puede mirar su futuro con optimismo porque su creación fue un acierto que todavía tiene mucho que dar.

Hoy y aquí, en el centro del emprendimiento del Padre Amando, en el lugar donde con sus manos ayudó a edificar la primera capilla y levantar las primeras casas, donde trazó las primeras de las bellas y anchas calles, cerca del busto con que se honra su memoria, rendimos homenaje al Presbítero Doctor José Amando Pérez Arellano, fundador de Michelena, un tachirense grande entre los grandes.

Muchas Gracias.




Discurso del Licenciado José Ernesto Becerra Golindano, Presidente de la Academia de Historia del Táchira, el 12 de octubre de 2011, en la Plaza María del Carmen Ramírez, en San Cristóbal, Estado Táchira


La fecha que motiva este acto es la de un importante suceso histórico ocurrido hace mas de 5 siglos. Es una de las fechas con mayor trascendencia en toda la historia y es muy importante para quienes vivimos en cualquier parte de este inmenso continente llamado América.


Un 12 de octubre, hace 519 años, un marinero avisó que estaba viendo una costa, que después de más de 2 meses de iniciado un viaje muy especial, estaba viendo tierra. Ese hecho, nada más, y nada menos, es lo que se recuerda hoy.

Pero este suceso, que se ve tan simple, produjo una gran cantidad de cambios en el mundo y por eso se sigue recordando todos los años, especialmente en América y en España. Además, todavía en nuestro tiempo Cristóbal Colón, quien organiza y dirige el viaje, sigue siendo un personaje rodeado de misterio.

Aunque es muy probable que haya nacido muy cerca de una ciudad italiana llamada Génova, hay que reconocer que hay otras teorías que dicen que nació en España, en Portugal, en Grecia, en Croacia o incluso en Noruega. Mientras se encuentran mejores documentos al respecto, seguiremos pensando que lo más probable es su nacimiento en 1451, cerca de Génova como ya dijimos, hijo de Susana Fontanarosa y Doménico Colombo. Su nombre original en italiano sería Cristóforo Colombo. Tampoco se sabe exactamente cómo llegó a la conclusión de que se podía ir a China y Japón viajando hacia el Este, o sea, en dirección contraria a la habitual. Lo que no se esperaba Colón era encontrar un nuevo continente. Pero el primer punto a destacar en esta fecha es que la idea del viaje pone a Colón en primera fila por sus propuestas geográficas apoyadas por mapas y documentos. Era un estudioso de la Geografía, revisando bibliotecas y papeles en diferentes países, y era un gran cartógrafo, con un gran conocimiento de mapas antiguos. Había sido también un gran viajero, primero con viajes de cabotaje que se realizaban sin alejarse de las costas del Mar Mediterráneo, y así llegó bastante lejos, por lo menos hasta una famosa isla llamada Quíos. Más adelante irá a Inglaterra, a Islandia y al África, por lo menos hasta las costas de Guinea.

Con la idea del viaje a China y Japón por el oeste ya convertida en un plan o proyecto, comenzó a visitar diferentes reyes para que financiaran la expedición, pero no le creían. Esto constituye el segundo punto importante a destacar. Fue incansable, a pesar de las negativas se entrevistó con todo el que pudo para lograr el apoyo necesario, cosa que al fin logró cuando los Reyes de España, conocidos como los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, vencieron a sus enemigos en Granada y pudieron ocuparse de la idea de Colón.

Con el apoyo real para el viaje, se dedicó a organizarlo. Había que conseguir barcos apropiados para un viaje a lo desconocido, que no se sabía realmente cuanto tiempo podría durar, y había que conseguir marineros con experiencia que se arriesgaran a un viaje tan incierto. Al principio nadie le dejaba un barco y ningún marinero aceptaba acompañarlo. En aquellos tiempos se le tenía demasiado miedo a entrar en lo que hoy llamamos Océano Atlántico y ellos llamaban Mar Tenebroso. Y entonces encontramos otro aspecto a destacar, logró convencer a las personas necesarias para organizar el viaje, dueños de barcos y marineros.

Aunque salió de España, de un puerto llamado Palos de la Frontera, el 3 de agosto de 1492, la primera parte del viaje fue por una ruta conocida hasta las Islas Canarias, adonde llegó el 9 de agosto. Allí estuvo casi un mes hasta el 6 de septiembre, y entonces comenzó la parte del viaje que nadie conocía. El viaje tenía muy nerviosos y tensos a un grupo importante de los marineros. Eran tres barcos: una veloz carabela llamada la Pinta, con 25 hombres; otra carabela muy maniobrable, la Niña, con 20 hombres; y finalmente la nave más grande y lenta, se le decía Nao, la Santa María, con 39 hombres. Mantener tres naves tan diferentes juntas día y noche, durante más de un mes, fue una tarea muy dura que requirió grandes conocimientos de marinería, un gran liderazgo y mucha habilidad. Hubo intentos de motín, de rebelión y amenazas de regreso inmediato. Pero antes de que la situación se hiciera insostenible, la madrugada del 12 de octubre de 1492, Rodrigo de Triana avisó que se veía tierra.

Más tarde, ya muerto Colón, se supo que no era ni Japón ni China adonde habían llegado, que era una islita que formaba parte de un grupo de islas, un archipiélago, un poco al norte de Cuba y cerca de la costa de lo que hoy es Estados Unidos. Después del 12 de octubre recorrieron varias islas, en lo que hoy es Haití se hundió la Santa María y a España solo regresaron la Pinta y la Niña que llegaron en marzo de 1493.

Más adelante Colón realizará 3 viajes más. Mientras en el primero invirtió unos 7 meses, cada uno de los otros 3 duraría más de 2 años, y recorrió prácticamente todo el Mar Caribe. Apenas año y medio después de regresar del 4º viaje, murió el 19 de mayo de 1506.

Volviendo a la fecha que conmemoramos, el 12 de octubre, podemos decir que se le han puesto muchos nombres. Unos la llamaban Descubrimiento de América, otros Día de la Raza. En España le dicen Día de la Hispanidad porque desde esa fecha se difundió por el mundo la cultura española, por ejemplo el idioma. Más recientemente se le llamó Día del Encuentro de 2 Culturas, o de 2 mundos. Otros han dicho que se trata del Día de la Resistencia Indígena. Todos han tenido y tienen diferentes razones para defender alguno de estos nombres, y al mismo tiempo los demás tenemos derecho a aceptar alguno de estos nombres más que otros. Pero si nos atenemos al hecho histórico en sí, tenemos que insistir en que cada 12 de octubre se recuerda el día en que la Expedición de Cristóbal encontró tierras desconocidas para la gran mayoría, prácticamente todos los europeos.

Y entre las consecuencias que tuvo el primer viaje de Colón, hay que destacar que hoy en día, más de la mitad de los productos agrícolas que se consumen en el mundo, tienen origen en el continente americano, antes de ese viaje esos productos no se conocían en Europa, Asia o África, entre los más importantes están el tomate, el aguacate, el maní, la vainilla, el tabaco y la papa. Igualmente, se trajeron a América productos que aquí no existían y que se volverían muy importantes como el café, la cebada, el centeno, el trigo y la caña de azúcar. También trajeron a estas tierras animales como el caballo, el burro, la vaca, el cochino y las gallinas.

Otra consecuencia importante es que gracias a los viajes de Colón se obtuvieron los datos científicos que permitieron calcular con bastante exactitud el tamaño de La Tierra, hasta entonces se tenían suposiciones y aproximaciones poco confiable, inexactas. Para ello se utilizaron instrumentos muy sencillos como el sextante y la brújula, pero especialmente la comparación entre los datos que Colón anotó sobre la hora de inicio y final de un eclipse que ocurrió durante su tercer viaje, con los datos que algunos astrónomos habían anotado en España.

En honor a Colón es que Francisco de Miranda crea el nombre de Colombia para usarlo en este continente pero que finalmente le queda solo a nuestro vecino pañis, en Panamá existe una ciudad llamada Colón, en inglés se ha usado Columbia en honor al Almirante y lo han colocado a ciudades y condados, incluyendo al distrito federal donde está la capital de los Estados Unidos, Washington, , a universidades, a una gran empresa mundial de películas, a una de sus principales televisoras, la CBS y a un transbordador espacial.

Hay muchas otras consecuencias de tipo social, político y económico, muy importantes pero que no vamos a mencionar hoy. Finalizamos diciendo que los viajes de Colón fueron tan importantes que se dice que solo fueron superados por los viajes a la Luna realizados casi quinientos años después. De acuerdo con esto, la llegada de las 3 naves de Colón a nuestro continente, desconocido para los europeos, el 12 de octubre de 1492, solo tendrá una fecha rival, el 20 de julio de 1969, cuando la nave espacial enviada por la NASA, llamada Apolo 11, descendió en la Luna.

Palabras del 20 de julio en la Casa Natal de Santander

Palabras del Licenciado José Ernesto Becerra Golindano, Presidente de la Academia de Historia del Táchira, en el Acto Conmemorativo del Bicentenario del Grito de Independencia de Santa Fe, en la Casa Natal del General Francisco de Paula Santander, Villa del Rosario, el 20 de julio de 2010

Agradezco en primer lugar la fraterna invitación de la Academia de Historia de Norte de Santander, enviada a la Academia de Historia del Táchira, la cual hace posible nuestra presencia en la Conmemoración del Bicentenario del Grito de Independencia de Colombia.
En segundo lugar presento nuestro agradecimiento por las atenciones que estamos recibiendo y por brindarnos la ocasión de tomar la palabra. Ya en ocasiones anteriores ocuparon esta honrosa tribuna mis predecesores en la Presidencia de la Academia de Historia del Táchira, los Doctores José Pascual Mora y Roberto Esteban Avendaño. No nos sentimos extraños en esta casa.
La familia del General Francisco de Paula Santander tiene importantes nexos con zonas hoy venezolanas. Los estudios de Don Luis Eduardo Pacheco Melgarejo, uno de los fundadores del Centro de Historia de Norte De Santander, y baluarte de la segunda etapa del Centro de Historia del Táchira, durante su época de residencia en Cúcuta, encontró antepasados del Hombre de las Leyes hace mas de 400 años en Táriba, en sucesos sorprendentes relacionados con la milagrosa Renovación de la imagen de Nuestra Señora de la Co
nsolación. Reitero entonces, por razones del pasado y del presente, que no nos sentimos extraños aquí, donde tantas manifestaciones de aprecio nos han obsequiado los Académicos y las Autoridades de Norte de Santander.
Hace 200 años situaciones similares se presentaban en diferentes zonas de la América Española. Con las diferencias de cada caso, los americanos, quienes venían manifes
tando su descontento desde hacía lustros, encuentran su momento a raíz de los sucesos en Europa. 1810 es el año en que se inician los procesos emancipadores cual reacción en cadena, casi simultáneamente en varias ciudades del subcontinente.
Hoy, cuando se recuerdan los hechos históricos ocurridos en Santa Fe, les decimos con un inmenso sentimiento de solidaridad binacional: Felicitaciones Colombia!. Y así como en aquellos y otros tiempos, los protagonistas de la historia y la gente del común, pasaban y repasaban las líneas que separan los países pero acercan a los pueblos, hemos pasado hoy esa línea fronteriza que está en los mapas pero que nunca hemos visto en nuestros desplazamientos, para evidenciar con nuestra presencia estas impresiones.
En el paralelo proceso de nuestros países hace dos siglos, los líderes de la Libertad entendían que la Independencia de Colombia estaría en riesgo sin la de Venezuela, y que no era segura la de Venezuela sin la de Colombia. Esa visión conduce a la creación de lo que hoy llamamos la Gran Colombia, y aunque hoy son países diferentes, sobreviven l
os lazos humanos, geográficos, económicos, culturales, históricos y muchos otros, que crean una realidad similar a la de los vecinos y parientes.
Esta Cofraternidad Colombo Venezolana tiene actualmente su expresión más importante en la histórica relación entre Norte de Santander y el Táchira. El Departamento de Norte de Santander, que muy recientemente estuvo de fiesta por su Centenario, y al cual también felicitamos por tan especial aniversario, tiene en gran parte de su territorio en declive geográfico hacia el Río Táchira, y nuestro Estado presenta su propio descenso orográfico hacia el río fronterizo. Ambos relieves desaparecen y se vuelven uno solo en el rio que viene desde la Hoyada de la Laguna en el Páramo del Tamá. Los elementos futuros de nuestras patrias chicas fueron recientemente analizados en el estupendo Diplomado de la Urbe que se realizó en Cúcuta, allí se confirmó que nuestro porvenir será mejor si estamos integrados.
Con estas premisas entonces, los sucesos de hace doscientos años, y la Cofraternidad de nuestros pueblos, nos permitimos sumarnos a sus festejos, y recordar con honor a quienes con habilidad y valentía condujeron la historia que hoy recordamos, los de la Junta de Notables, el simbólico episodio del Florero de Llorente, y el establecimiento de la Junta Suprema de Gobierno. Es ocasión de hacer referencia al Himno de Colombia cuando
canta con toda propiedad: “ Oh Júbilo Inmortal!”, pues estos episodios serán recordados por las generaciones futuras . Y así como vinimos hoy, estaremos con ustedes, siempre que la Providencia lo permita, y vendremos a celebrar las próximas conmemoraciones bicentenarias, y desde ya les anunciamos que los esperamos en San Cristóbal para las que tendremos allá.
Gracias queridos hermanos colombianos, gracias queridos hermanos de Norte de Santander.




Discurso del 5 de julio de 2010



Discurso pronunciado por el Licenciado José Ernesto Becerra Golindano, Presidente de la Academia de Historia del Táchira, como Orador de Orden en la Conmemoración del 199º Aniversario de la Declaración de la Independencia, en la Plaza de la Libertad de San Cristóbal, el 5 de julio de 2010.








Agradezco al Ejecutivo Regional, al Gobernador del Estado y al Consejo de Gobierno, la designación para tomar la palabra en esta conmemoración. Se cumplen hoy 199 años de la Declaración de la Independencia, una de las fechas más importantes de nuestra historia.
A pesar de que desde hace décadas se realizan actos similares al de hoy, y de que los periódicos y otros medios divulgan detalles de la efeméride, sigue siendo borrosa la visión de la fecha y su trascendencia. Dediquemos los próximos minutos a reforzar nuestra memoria histórica, patrimonio de todos.
Pasado el mediodía, sobre las dos y media de la tarde, como ya se dijo hace 199 años, Juan Antonio Rodríguez Domínguez, en su calidad de Presidente del Congreso anunció declarada solemnemente la Independencia absoluta de Venezuela. Como es lógico, para llegar a esta decisión hubo un proceso previo que describiremos a continuación.
El Congreso que declara la Independencia es una consecuencia de los sucesos del 19 de abril, cuyo Bicentenario se está celebrando este año, cuando en Caracas se aprovechan los sucesos de España para establecer un Gobierno distinto al que dependía de la Corona Española.
La Independencia de los Estados Unidos en 1776 y la Revolución Francesa de 1789, enmarcadas en las nuevas corrientes de la filosofía y la política, habían creado lo que suele considerarse como causas externas de nuestro movimiento independentista. Los desmanes de los funcionarios de la monarquía española en el nuevo continente, la lejanía de las instancias superiores de decisión, y una serie de leyes y medidas impopulares creaban el clima que se ha dado en denominar causas internas.
Los antecedentes del movimiento emancipador se inician 80 años antes. Las primeras rebeliones son las de Andresote en 1730 y la de la ciudad de San Felipe en 1741, seguidos de la Rebelión de El Tocuyo en 1744 que controló esta ciudad varios meses. Poco después ocurrió el alzamiento de Juan Francisco León en 1749. Después de estas intentonas se produce el movimiento de Los Comuneros, que según confirman las últimas investigaciones tuvo dos núcleos el de El Socorro en la actual Colombia, y el encabezado en nuestras tierras por el grítense Juan José García de Hevia en 1779 y 1781.
Los antecedentes directos de nuestro movimiento emancipador empiezan con la sublevación de José Leonardo Chirino y José Caridad González que estalla en Curimagua, cerca de Coro el 10 de mayo de 1795. El 13 de julio de 1797 es descubierto el movimiento Conspirativo de Manuel Gual, José María España y Juan Bautista Picornell , con ramificaciones en Macuto y La Guaira. El 19 de mayo de 1799 es denunciada al Gobernador de Maracaibo el alzamiento organizado por el Subteniente de la Milicia de Pardos Francisco Javier Pirela.
Las grietas del poder colonial español comienzan a ser más evidentes con las dos invasiones fallidas de Francisco de Miranda en abril y agosto de 1806. Ya en 1808 importantes personajes de Caracas consideraban posible un cambio en la situación política de la provincia. La llamada Conspiración de los Mantuanos fue descubierta por infidencia de algunos de sus miembros en noviembre de 1808. Y el 2 de abril de 1810 es develada la Conspiración de la Casa de Misericordia, en la cual estaban involucrados personajes de tanta importancia que el Capitán General Emparan solo se atrevió a dictar medidas de confinamiento en sus haciendas.
Al buscar identidades entre tan disimiles levantamientos encontramos la concurrencia de la injusticia social, la discriminación, la desigualdad. También se hacen presentes los inconvenientes derivados de leyes que intervenían la economía, la inseguridad para la actividad productiva y comercial. El detonante ya en el siglo 19 fue la intervención extranjera, la toma del control político por parte de franceses. La situación hizo que integrantes de todos los sectores sociales, económicos y políticos viesen con agrado la propuesta de cambios.
El 19 de abril de 1810 se desconoce la autoridad del Capitán General de Venezuela y el 25 de abril se establece un poder distinto, la Junta Suprema de Gobierno. De hecho Caracas se había independizado de España. En las semanas siguientes se sumaron a la actitud de Caracas, Cumaná, Margarita, Barcelona, Barinas, Mérida, Trujillo y Guayana. Lamentablemente en esta última hubo una reacción que permitió a los realistas controlar la situación de nuevo en esta provincia. En Coro y Maracaibo se mantuvieron también los realistas.
Esta Junta de Gobierno toma una serie de decisiones sobre impuestos y comercio, envía representantes diplomáticos a varios países y convoca a elecciones. El Reglamento para la Representación Legítima y Universal de todos los Pueblos en la Confederación de Venezuela es redactado por Juan Germán Roscio, las elecciones se realizan a fines de 1810 y principios de 1811 resultando electos 44 diputados. El Congreso se instala el 2 de marzo y finaliza la actividad de la Junta Suprema
Una de las primeras decisiones del nuevo Congreso es la designación de un Poder Ejecutivo, integrado por tres personas que se turnarían en forma rotativa en la Presidencia semanalmente. Estos a su vez nombran secretarios o ministros y los diferentes funcionarios judiciales y militares.
El Congreso sesionó durante poco más de un año, el 4 de abril de 1812 cedió al Poder Ejecutivo todas sus facultades, considerando la grave situación derivada de la invasión de Monteverde desde Coro y el caos del terremoto del 26 de marzo.
La importancia histórica del Congreso se debe a la Declaración de Independencia aprobada en la primera sesión del 5 de julio. Tal acción, tomada por representantes designados por medio de elecciones es la primera de ese tipo en las colonias españolas. Para conocer mejor este momento fundamental de nuestra historia, habría que revisar tres documentos directamente relacionados con la decisión del Congreso. Son pocos, muy pocos lamentablemente, los venezolanos que han leído aunque sea someramente alguno de ellos. Me refiero al Acta de la Sesión del 5 de julio, al Acta de la Declaración de la Independencia y a la Constitución de 1811.
El Acta de la Sesión del 5 de julio es redactada por el Secretario, Francisco Isnardi, y contiene las intervenciones de los diputados esa mañana y mediodía. En ella se pueden observar sus diferentes argumentos y puntos de vista pues se registran más de 50 intervenciones.
El Acta de la Independencia, también fechada el 5 de julio, aunque se sabe que fue redactada en los dos o tres días siguientes, es un mandato acordado en la sesión vespertina, muy corta, de ese mismo día. Se justifica la redacción de este documento por la necesidad de exponer al público en forma ordenada los motivos que llevaron al Congreso a declarar la Independencia. Son ocho hojas manuscritas en el estilo de la época, de allí extraemos la siguiente cita: “Nosotros, pues, a nombre y con la voluntad y autoridad que tenemos del virtuoso pueblo de Venezuela, declaramos solemnemente al mundo que sus Provincias Unidas son, y deben ser desde hoy, de hecho y de derecho, Estados libres, soberanos e independientes y que están absueltos de toda sumisión y dependencia de la Corona de España o de los que se dicen o dijeren sus apoderados o representantes, y que como tal Estado libre e independiente tiene un pleno poder para darse la forma de gobierno que sea conforme a la voluntad general de sus pueblos”.
El tercer documento, la Constitución Federal para los Estados de Venezuela, sancionada el 21 de diciembre de 1811, fue redactada muy probablemente bajo la dirección de Cristóbal Mendoza y Juan Germán Roscio. Es una Constitución Federal, con Poder Ejecutivo multipersonal (tres personas) elegidos por cuatro años sin reelección. Establece la separación de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y declara solemnemente en los artículos 151 y 152 los Derechos del Hombre y del Ciudadano: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Son en total 228 artículos agrupados en 9 capítulos. No vacilaré, dados los tiempos que corren, en citar dos de los artículos de la primera Constitución que se aprobó en América Latina:
Artículo 155.- La propiedad es el derecho que cada uno tiene de gozar y disponer de los bienes que haya adquirido con su trabajo e industria.
Artículo 156.- La seguridad existe en la garantía y protección que da la sociedad a cada uno de sus miembros sobre la conservación de su persona, de sus derechos y de sus propiedades.

El 5 de julio se celebra la Declaración de la Independencia, pero es también el momento cumbre del Primer Congreso venezolano, y Primer Congreso latinoamericano. El hecho que hoy se conmemora hace sentir sus efectos en las actividades del propio cuerpo legislativo y en toda la Historia de Venezuela.

Corresponde ahora hacer una mínima mención de algunos de los principales actores de ese Congreso. Es imperativo mencionar a Simón Bolívar, a pesar de no ser diputado, no solo por haber participado en diferentes actividades precursoras de la independencia desde 1808, sino por su papel fundamental en la Sociedad Patriótica. En sesión de esta organización pro-independestista, la noche del 3 de julio pronunció su primer discurso conocido, en el cual expresa que el Congreso debería declarar de inmediato la Independencia y propone que una comisión haga del conocimiento del Congreso esta posición. En efecto, el Acta del Congreso de la sesión del 4 de julio señala que fueron admitidos varios ciudadanos de la Sociedad Patriótica, quienes expresaron su dictamen favorable a la Independencia y consignaron un documento sobre la materia.

Y al mencionar a Bolívar expresamos nuestra preocupación por el error en que caen por desconocimiento, por simplificación, o por intereses indignos, quienes creen que un proceso histórico puede ser conducido con una especie de exclusividad por una sola persona. El Libertador es la luz y guía de nuestra independencia, pero solo o mal rodeado no hubiese logrado mayor cosa. Un importante estímulo para que se produzca la Declaración de Independencia es el papel de la Sociedad Patriótica, y en ella el discurso del 3 de julio pronunciado por Bolívar tiene la mayor trascendencia. No obstante, sería injusto dejar de mencionar si no todos, los más destacados personajes de estos sucesos.

En los sucesos de aquellos días tuvo muchísima influencia Francisco de Miranda. Este caraqueño estaba en los 60 años, había combatido en 3 continentes, recorrió prácticamente toda Europa empapándose de costumbres y sistemas sociales de todo tipo. Estuvo preso en diferentes oportunidades y a punto de ser guillotinado. Amigo de personajes de la realeza, de grandes políticos, poliglota y con otras particularidades, era un personaje único sobrado en experiencias para la Caracas de la época. Es considerado por muchos la mayor influencia política en el Congreso de 1811, en el cual participa como Diputado por El Pao, y actor destacado en la Sociedad Patriótica.

Un personaje destacado, fundamental en los albores de nuestra independencia fue Juan Germán Roscio. Había nacido en San Francisco de Tiznados, una población que todavía existe en el Estado Guárico, en 1765, hijo de un militar retirado de origen milanés. Este abogado fue uno de los baluartes del 19 de abril, destacado funcionario de la Junta de Gobierno, luego activísimo diputado, electo por Calabozo, y redactor importante de los documentos que hoy se han citado. Al caer la Primera República es uno de los llamados 8 monstruos enviados por el realista Domingo Monteverde a los presidios de Cádiz primero y de Ceuta después. Logra fugarse en 1814 y es protegido por el Príncipe Regente de Inglaterra, quien logra que sea liberado de cargos. Pasa a Filadelfia y allí escribe una obra cuyo solo título ya nos indica como era su pensamiento. El libro se llama Triunfo de la Libertad sobre el Despotismo. Luego regresó a Venezuela, apoyó a Bolívar en Angostura, en el Correo del Orinoco y era Vicepresidente de Venezuela, en la Gran Colombia, cuando muere el 10 de marzo de 1821, mientras organizaba el Congreso de Cúcuta que se instaló el 6 de mayo.

Otro destacado actor del Congreso de 1811 es Francisco Isnardi. Había nacido en Turín, hoy Italia, en 1750 por lo que era contemporáneo con Miranda. A temprana edad emigra de su tierra natal, primero a Holanda, luego a la Guayana Holandesa y después a Trinidad que todavía era territorio español y donde obtiene Carta de Naturalización. Luego se establece en Güiria como agricultor y comerciante. Hacia 1801 es apresado y enviado a España, sospechoso de ser espía inglés, fue absuelto en 1803. Tenía conocimientos de Física, Astronomía y Medicina, en 1806 se tienen noticias de su actividad en Margarita como Médico y Profesor de Latín. En 1809 ya está radicado en Caracas y establece amistad con Don Andrés Bello. Un poco más tarde, al llegar Miranda a Venezuela también hace amistad con él. Al instalarse el Congreso es designado Secretario del mismo, y en consecuencia los Libros de Actas que se conservan fueron redactados por él. Asimismo colaboró en la redacción del Acta de la Independencia y en la Constitución. Es otro de los 8 monstruos enviados presos primero a Cádiz y luego a Ceuta, sale en libertad en 1820 y desaparece en la historia, lamentablemente.

Juan Antonio Rodríguez Domínguez, en su calidad de Presidente del Congreso anunció declarada solemnemente la Independencia absoluta de Venezuela. Este Licenciado de 33 años, había nacido en Nutrias, actual Estado Barinas y había cursado estudios eclesiásticos en Mérida, sin concluirlos, y universitarios en Caracas. Electo diputado suplente por Barinas, por inasistencia del titular, Miguel María Pumar, se juramentó como diputado a finales de abril de 1811. Había sido designado Presidente de este Congreso desde el 28 de junio, la norma de la corporación establecía que el período del Presidente del Congreso duraba un mes. Rodríguez Domínguez morirá en Puerto Príncipe, en 1816, después de haber prestado diferentes servicios a la patria.

Y en una recopilación de personajes destacados del Congreso de 1811 no podíamos dejar de mencionar al Diputado por La Grita, el Presbítero Doctor Manuel Vicente de Maya Vidal. Había nacido en San Felipe, actual capital del Estado Yaracuy, el 10 de marzo de 1767, lo que indica que llega al Congreso con 43 años. Su hermano menor, Juan José, quien ejercía el Derecho, también fue Diputado a este Congreso pero por San Felipe. El Presbítero y Doctor Maya Vidal conocía con anterioridad a muchos de los protagonistas de los inicios de la independencia, pues estudió en la Universidad de Caracas egresando en 1787 como Bachiller en Filosofía, en 1796 en Derecho Civil y Canónico, y en 1797 como Doctor en Teología, además de obtener la Ordenación Sacerdotal mientras estudiaba. Fue Profesor en la Universidad de Latinidad y Sagrados Cánones, luego Párroco en La Guaira. Durante los sucesos del 19 de abril fue convocado y asistió en representación del clero a las deliberaciones de ese día. A principios de 1811 fue designado Rector de la Real y Pontificia Universidad de Caracas, cargo que ejerció hasta 1815, de manera que durante su diputación ejercía el Rectorado de la Universidad. El 14 de noviembre de 1816, al viajar a España el Arzobispo Narciso Coll y Prat, es designado Gobernador del Arzobispado con plenos poderes, que ejercería hasta 1823. Muere en Caracas en 1826.
El Presbítero y Doctor Maya Vidal se menciona siempre como el único diputado que se opuso a la Declaración de la Independencia, y pareciera tejerse un manto vil sobre su persona y sus acciones. Habría que decir varias cosas en descargo de nuestro personaje. En primer lugar señalaremos que su firma se encuentra en el Acta debajo de la del Diputado por Margarita Manuel Plácido Maneyro, al lado de la del otro Diputado por Mérida Antonio Nicolás Briceño y sobre la del Diputado por Trujillo Juan Pablo Pacheco. Esto nos demuestra que para todos los efectos legales, a pesar de no votar por la Declaración de la Independencia, reiterando que no estaba dentro de las facultades expresadas por escrito por quienes lo eligieron, acató el dictamen de la mayoría. Además, en su segunda intervención en la Sesión señala el Acta que, cito: “alegó la manifestación que había hecho de sus instrucciones para que no se le creyese personalmente opuesto a la independencia”, fin de la cita del Libro Segundo de Actas del Supremo Congreso de Venezuela, publicado por la Academia Nacional de la Historia en 1959. También es firmante de la Constitución de 1811, con el reparo que formalizaron todos los clérigos presentes ante el artículo 180 que eliminaba el fuero sacerdotal.
Sería una injusticia asumir que solo los personajes nombrados tan apresuradamente en esta conmemoración son los únicos a destacar en la ocasión. Solo el respeto por el tiempo ajeno nos puede disculpar ante tales omisiones.
Honremos entonces hoy, el recuerdo de las acciones de los Padres de la Patria, cuando iniciamos el período anual que nos conduce al Bicentenario del nacimiento legal de Venezuela, cuando aquel 5 de julio se declaró la Independencia. Y que mejor manera de honrar la gesta sino con el compromiso de conocer más de nuestra historia, entre otras cosas para evitar cometer errores ya cometidos.
Decimos entonces desde el Táchira: Honor y Gloria a los Diputados del Congreso de 1811, forjadores de las bases sobre las que 2 siglos después todavía descansa Venezuela. Honor y Gloria a los fundadores de la Venezuela independiente, precursora de la independencia latinoamericana.




Fotos y discurso de la Toma de posesión

Palabras del Lic. José Ernesto Becerra Golindano, Presidente de la Academia de Historia del Táchira, en la Sesión Solemne del 23 de mayo de 2010


Como tachirense, como hombre formado en los valores de la montaña transmitidos ancestralmente en los ambientes familiares, mi primera palabra es para agradecer a Dios el don de la vida y sus experiencias, siendo la de hoy una de las más gratas. Y también honrando mi gentilicio, me encomiendo a Nuestra Señora de La Consolación y al Santo Cristo de La Grita, patronos del Táchira, en esta gestión que apenas empieza. Agradezco también a los Individuos de Número de la Academia de Historia del Táchira la confianza demostrada en la elección, no serán defraudados. Agradezco también, como estoy seguro es el caso de quienes nos dedicamos a este tipo de menesteres, a mi familia, a la Ingeniero Ledy Morales Colmenares, mi esposa, a mis hijos Ernesto José y Maria Angélica, a mi hermano Gonzalo Enrique y mi sobrina Rossi Arleen quienes han sido telefonistas, mensajeros, secretarios y ayudantes durante el tiempo que ejercí la Secretaría de la Academia, y ahora tendrán mas trabajo apoyando al Presidente. Agradezco a los Presidentes que he conocido durante el tiempo que llevo en la Academia, el Dr. José Pascual Mora García y el Dr. Roberto Esteban Avendaño, quienes me honraron con su confianza y otras bondades, que son importantes a la hora de la designación. Palabras especiales para mi Profesor de Historia de América en la Universidad Católica, el eminente licenciado Nerio Leal Chacón por su apoyo y orientación, a mi excelente amigo el Dr. José Joaquín Villamizar Molina quien me abrumado siempre con sus deferencias y a Mons. Raúl Méndez Moncada, lujoso Decano de esta Academia, cuya experiencia es un valor incalculable para todos nosotros. Tendría palabras de elogio para todos y cada uno de los demás Académicos pero invoco su comprensión en aras del tiempo.
El origen de nuestra actividad académica se pierde en la historia y lo encontramos en la mitología. Tendríamos que remontarnos a Ekademo, según otros, Academo, personaje de la mitología griega, quien tenía una propiedad en las afueras de la Atenas de aquellos imaginarios tiempos. El terreno, con jardines y árboles, empezó a conocerse con el nombre del dueño. El lugar era tan agradable que Aristocles, mejor conocido por su sobrenombre, Platón, compró terrenos en la zona, probablemente en el 361 ac, otros señalan el inicio de actividades en 387 ac, y usó el nombre para el establecimiento que decidió crear para estudiar lo que hoy llamaríamos filosofía y otros saberes. El Emperador Justiniano cerraría la Academia casi 9 siglos después.
Para algunos, la más importante Academia de la antigüedad estuvo en Alejandría, el Museo. Al principio un museo era Templo de Musas, pero cerca de la Tumba de Alejandro Magno, Ptolomeo I Soter, uno de sus sucesores, estableció este Museo que tuvo actividades similares a la de una Academia. Por cierto este mismo Ptolomeo es el fundador de la Biblioteca de Alejandría.
Desde el primer siglo de la era cristiana hubo academias en la Galia, hoy Francia. También hubo alguna creada por hebreos e incluso en Mesopotamia. Algo similar hicieron los árabes quienes las llevaron al sur de España. Más reciente es el Instituto de Francia, establecido formalmente en 1795, pero cuyos orígenes se remontan a 1629, en el cual la segunda de las cinco secciones que tiene, denominada Academia de las Inscripciones y Letras Antiguas, se ocupa de la Historia, la Arqueología y la Literatura Clásica.
En lo que hoy es Alemania se creó en 1700 la Academia de las Ciencias de Berlín, bajo la conducción del excepcional Gottfried Leibniz, una de sus cuatro secciones, la tercera, se ocuparía de la Historia Nacional. Se creó también la Academia Imperial de Viena, en 1846, una de sus dos secciones fue de Historia y Biología,
En Inglaterra se crea en 1901 la Real Academia Inglesa, la primera de sus cuatro Menciones es Historia y Arqueología. Para concluir este apretado resumen europeo, mencionemos que la Academia de la Historia Española fue establecida en 1738. Hitos similares se encuentran en la mayoría de países del mundo, incluyendo por supuesto los de nuestro continente, donde mencionaremos la creación de la Academia Colombiana de la Historia el 9 de mayo de 1902,
En Venezuela, la Academia Nacional de la Historia, fue creada el 28 de octubre de 1888 por el Dr. Juan Pablo Rojas Paúl, en el momento Presidente de la República y que ya en sus tempranos veintes había presidido un Academia de la Historia de origen privado y que duró entre 1848 y 1849. En el Táchira la primera fecha emblemática de esta Institución es la de su fundación hace 68 años, en 1942, testigo de excepción de tal suceso es Mons. Raúl Méndez Moncada quien es a su vez miembro del grupo fundador y Decano de nuestra Academia. La segunda fecha es el 20 de marzo de 1950 cuando el Gobernador Antonio Pérez Vivas emitió el Decreto que le daba reconocimiento oficial al Centro de Historia. La tercera fecha sería el 23 de mayo de 1991 cuando mediante el Decreto Nº 39 del Gobierno del Táchira le da al Centro la Jerarquía de Academia de Historia del Táchira. Actualmente esta Academia tiene convenios de membresía recíproca con la Academia de Historia del Zulia, y las de Boyacá y Norte de Santander en Colombia. En los últimos días se adelantan conversaciones para un convenio similar con la Academia de Historia de Santander, con sede en Bucaramanga.
El resumen anterior es tan solo uno de los respaldos que tiene nuestra Academia. El papel institucional que nos corresponde asumir es propio de soiecades organizadas, de culturas que se superan, de una condición humana que se reconoce en permantente aprendizaje, investigación y desarrollo. Para decirlo con el texto exacto del estatuto, nuestra Academia tiene por objeto la conservación de la memoria histórica del Estado, la preservación de su legado cultural así como la promoción de la actividad creadora y de la investigación. La Directiva que se acaba de posesionar cumplirá ese mandato, tal como lo han hecho las precedentes.
Me permito agradecer el esfuerzo de cuadrar su agenda en Caracas para poder estar aquí hoy con nosotros, del Profesor José Olivar. Autor de las biografías de los Ingenieros Muñoz Tébar y Román Cárdenas en la Colección de El Nacional, y autor de diversos trabajos relacionados con la Historia de las Comunicaciones de venezuela. Aprecio en altísimo grado su gesto.
Agradezco también la presencia de la numerosa representación de la Academia de Historia de Norte de Santander. En poco más de 15 días hemos podido realizar gestos equivalentes ambas instituciones, lo que representa en las acciones nuestros sentimientos de cofraternidad Colombo-Venezolana. Ya estamos aprendiendo a decir con ustedes: Del Norte bravos hijos, cantemos con el alma, la vida por la Gloria, la Gloria por la Patria. Asi como hace poco nosotros los escuchabamos cantar en la Villa del Rosario el 6 de mayo, Gloria al Bravo Pueblo que el yugo lanzó. Sea propicia la ocasión para agradecer la invitación y las atenciones que nos brindaron en Cúcuta. Lleven también nuestro saludo a los que no pudieron venir, entre otros al Pbro. Edwin Avendaño que hizo todos los esfuerzos por acompañarnos. Al Dr. Pablo Emilio Ramirez Calderón, excelente anfitrión y colaborador, al Prof Perea Perea cuyo carácter tan jovial expande su alegría entre nosotros, al Dr. Alfredo Bustos, gran caballero, y al personal de la Oficina de la Academia y todos sus colaboradores. Quisiera destacar la amistad y relación de trabajo que une a este servidor con el Dr. Gustavo Gómez Ardila, Secretario de la Academia de Historia de Norte de Santander. Dr. Gomez Ardila: la analogía y carácter simultáneo de nuestras funciones me han brindado el altísimo honor de su amistad, agradezco mucho su presencia. En similar sentido valoro la presencia del Ingeniero Luis Eduardo Lobo Carvajalino, el Dr. Olger García, el Dr. José Cuadros Suárez, el Dr. Ciro Pérez, el Dr. Rafael Santafé y el Dr. José Antonio Amaya. Gracias por venir.
Quiero también expresar mi agradecimiento al Coral Voces Amigas de Nazaret, de la ciudad de Táriba, con especial deferencia a su Director, el Profesor Carlos Humberto Peña Sánchez, con quien me unen lazos de amistad hace mas de 8 lustros.
Están presentes además otras personalidades representantes de diferentes instituciones, también amigos y colegas que sería largo nombrar, me ha dado mucho gusto que me hayan acompañado, que hayan acompañado a esta nueva directiva, que hayan acompañado a la Acaemia de Historia del Táchira. Muchas gracias.

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Dr. Pablo Chacón Medina, presidente de la Academia de Historia de Norte de Santander


Orador de orden, Dr. Ildefonso Méndez Salcedo




Nueva Directiva de la Academia de Historia del Táchira

El miércoles 12 de mayo se efectuó la elección de la nueva Junta Directiva de la Academia de Historia del Táchira, la cual quedo integrada así:

Lic. José Ernesto Becerra Golindano, Presidente
Dr. Roberto Esteban Avendaño, Vicepresidente
Lic. Betty Pèrez de Chacón, Secretaria,
Pbro. Dr. Luís Gilberto Santander, Tesorero
Dra. Ines Cecilia Ferrero, Bibliotecaria

La Comisión del Boletín la integran la Arq. Ligia Esther Mogollón, la Dra. Yariesa Lugo y el Dr. Luís Hernández Contreras.

La Directiva estará en funciones desde el 23/5/al 23/5/2012. La Toma de Posesión se realizará en Sesión Solemne el próximo 23 de mayo, domingo, a las 4 pm, en la Sede de la Academia: Casa Bolivariana de San Cristóbal en la Calle 4 entre carreras 3 y 4. El Orador de Orden será el Dr. Ildefonso Méndez Salcedo

Discurso en Michelena el 16/05/10

Discurso de Orden del Licenciado José Ernesto Becerra Golindano en el Acto Central de las Ferias y Fiestas de San Juan Nepomuceno, en la Iglesia Parroquial, el 16 de mayo de 2010


Con la venia del Excelentísimo Señor Obispo de la Diócesis de San Cristóbal, del venerable Párroco Pbro. César Arellano y su Vicario, el Pbro. Nelson Duque, como buen tachirense mi primera palabra es de agradecimiento por el honor que se me concede al designarme para tomar la palabra en el Templo de San Juan Nepomuceno, precisamente el día de su fiesta. Gracias Dr. Fernando José Andrade Roa, extensivas a su equipo, por sus amabilidades y la designación. He aceptado con obediencia pues nada puedo negar al pueblo de mis antepasados, he aceptado con humildad pues hay en Michelena destacados oradores como el Licenciado Amable Tapias, el Coronel y Abogado Gervasio Contreras, la honorable dama Doña Alicia Azpúrua de Pacheco Vivas, y otros miembros del Centro de Historia de Michelena, que tienen las luces y el conocimiento para un compromiso como este, lo acepto también con respeto a la gente de Michelena, los que hacen el día a día, las pequeñas y las grandes cosas, porque una ciudad o un municipio no valen nada sin sus habitantes.

Michelena es el Corazón del Táchira. La expresión se acepta y tiene connotaciones de diversos tipos. Su ubicación geográfica, que está cerca del punto de equilibrio, del propio centro del estado es lo que origina el término. Pero además, la malla vial que comunica las distintas partes de la entidad, apunta a Michelena como un punto estratégico desde el cual se puede llegar con relativa facilidad a casi todos los extremos del estado y esto ha ayudado ha divulgar la idea. Pero para que Michelena obtenga los beneficios de ser un verdadero corazón del Táchira, es recomendable que esta condición se exprese en la forma de tratar a todos quienes vengan a estos parajes. Desde el primer saludo en adelante, en la forma de hablar, en las cortesías y atenciones, debe ser evidente que se ha llegado al Corazón del Táchira, a la zona mas noble del estado, al mejor destino que se pueda elegir. Y ojalá que para que la gente venga pronto haya mas rosales, más plantaciones de mora, más posadas, más restaurantes, más negocios, y que en todos ellos, en las calles y plazas, esté siempre latiendo el verdadero, el gran Corazón del Táchira.

La iglesia católica señala esta fecha del 16 de mayo para recordar y enaltecer a un hombre que vivió hace siglos a miles de kilómetros de aquí. La fé y el espíritu no entienden de fronteras ni de tiempo y de allí que nuestra iglesia pueda promover que en esta tierra se recuerde la vida de alguien que vivió tan lejos y hace tantos años. La historia y la leyenda a veces se entremezclan y hacen difícil establecer como sucedieron realmente las cosas. En relación a San Juan Nepomuceno encontramos ambas cosas, historia y leyenda. Recordemos pues, algunos datos sobre este mártir.

En territorios que hoy pertenecen a la República Checa, hay un pueblo con casi mil años de antigüedad hoy en día, tiene un nombre prácticamente incomprensible para nosotros, se llama Nepomuk, y allí nació alrededor de 1340 Jan, en castellano Juan, que como se acostumbraba en la época llegó a ser conocido como Jan Nepomuk. Este Juan estudió en Praga, capital de la zona aún hoy en día, y en Padua, Italia, y se ordenó como sacerdote. A los 40 años aproximadamente llegó a ser Párroco de Praga y Vicario del Arzobispo. El 20 de marzo de 1393, hacia las 9 de la noche, fue lanzado al Río Moldava desde el Puente de Piedra, que hoy se llama Puente Carlos, y murió. Es un puente de más de 500 metros de largo y 10 de ancho. En el sitio donde ocurrió este hecho, casi en medio de este puente de se colocó en 1683 una estatua de este particular personaje. En el pedestal de la estatua hay dos bajos relieves de bronce con figuras que permanecen muy brillantes todo el tiempo. Es que la gente cree que tocarlas trae buena suerte y se mantienen refulgentes.

A San Juan Nepomuceno lo torturaron durante varios días de manera cruel. El rey le tenía ojeriza por que criticaba sus decisiones si eran despóticas, y cuando comenzó a sentir celos por su esposa la Reina Juana, exigió a Juan Nepomuceno que le informara si la Reina le había dicho algo sobre eso en la confesión. La negativa del confesor a violar el secreto ocasionó las torturas para obligarlo a hablar y finalmente el rey ordenó amarrarlo doblado, con la cabeza a la altura de los pies y lanzarlo al río. Seres piadosos recogieron el cadaver del que consideraban ahogado y luego fue enterrado. Cuando se estaban realizando las tareas para canonizarlo, el 27 de enero de 1725 la comisión presidida por el arzobispo de Praga, compuesta por dignidades eclesiásticas y civiles, de profesores de medicina y de dos cirujanos, examinó la lengua del mártir, que fue encontrada incorrupta entre su calavera, pero seca, y de color gris. De pronto, en presencia de todos, empezó a esponjarse y apareció rosada, como si se tratara de la de una persona viva. Todos se pusieron de rodillas, y este milagro, realizado en circunstancias tan solemnes, fue el cuarto de los que sirvieron para la canonización. Esta tuvo lugar el 19 de marzo de 1729, por Benedicto XIII, en la Basílica de San Juan de Letrán en Roma.

Mas adelante, en 1972 un grupo de especialistas analizó el esqueleto del santo resultando una persona de 1,69 de altura, de cara delicada, de constitución más bien débil. Por el estado de la columna vertebral se trataba de un hombre entre 44 y 50 años, lo cual significa que había nacido poco después de 1340. El esqueleto registra varios testimonios de violencia incluso en la cara. Se trata de fuertes golpes con un instrumento redondo. Esta herida, tuvo como consecuencia el desmayo y después la muerte por hemorragia en la parte delantera y central de la calavera. El estado de los huesos extremos del omoplato derecho demuestra una severa luxación de huesos del hombro. Coinciden los datos con la historia pero se evidencia que lo mata la tortura antes de arrojarlo al río.

Este santo es o ha sido, Patrono de la buena fama. Patrono de clérigos, especialmente de los confesores, Co-patrono de la orden de los jesuitas, Patrono de navegantes
En México, donde tiene una gran devoción, incluso de los estudiantes, se escribió este pequeño poema.

"Si llevado del barreno
buscas honra, buscas Fama
con fe y esperanza clama
a San Juan Nepomuceno:
el tener nombre de bueno
es mejor que la riqueza
más alto que la nobleza
pues en el juicio de Dios
con inclinación veloz
tanto vale, cuanto pesa."


Hoy, aquí en el templo que iniciara el Padre Becerra y concluyese Mons. Méndez Moncada, en la fiesta del patrono, voy a dar una ojeada al pasado de Michelena para pensar en el futuro. El Presbítero y Doctor José Amando Pérez Arellano fue un gran hombre de origen humilde. Su padre, Juan Evangelista Pérez, era de La Grita, y la vida lo había llevado a ser un modesto arriero, tenía algunas mulas y la gente le confiaba sus productos para llevarlos a los sitios de intercambio comercial, y de regreso era probable que trajese encargos a sus clientes. Su madre, Gregoria Arellano Ramírez era hija de un hombre que ofrecía alojamiento y otros servicios a los viajeros que pasaban por Lobatera. Es fácil deducir que mientras en Caracas se agitaban los vientos que llevarían al 19 de abril y al 5 de julio, en Lobatera nacía el sentimiento entre el arriero de La Grita y la hija del hospedaje en Lobatera, que se formalizaría con el matrimonio el 21 de febrero de 1811, hace 199 años. El primero dejó los arreos de mulas y la segunda la atención de los viajeros, y adquirieron la propiedad de La Urubeca, por donde hoy está la ancestral propiedad de los Contreras Guerra, por donde baja la quebrada que lleva ese nombre y busca a Lobatera y su Lobaterita, y por donde se entrecruzaban los caminos de Monte Grande, por lo que en esa época empezaba a llamarse ya la Casa del Padre Estrella. Son los caminos para ir por Lobatera entre La Grita, El Cobre, San Faustino y Cúcuta. Allá cultivando trigo nacen el Padre José Amando, el Padre Juan Isidro, y Don José Narciso el abuelo de Pérez Jiménez, los dos primeros eximios sacerdotes y el otro hombre público que llegó a ocupar cargos de relevancia regional. También nació la hija, casada con un Escalante muy probablemente en El Cobre y Don José Antonio, Abuelo de Antonio Pérez Vivas que fue Gobernador del Estado, del Padre Lucio Becerra, del Coronel José Eulogio Becerra que dirigió 2 veces la Escuela Militar de Venezuela cuando Gómez y de Don Vicente Becerra, cuyo nombre lleva la Casa de la Cultura. De estas estirpes son también el General Régulo Pacheco Vivas y su hermano el eminente abogado Luís Pacheco Vivas. Don Medardo Vivas Pérez, el Comandante Sandoval, y los hermanos Pérez Jiménez, Juan que fue Gobernador del Táchira y Marcos que llegó a la Presidencia. Y podrían nombrarse muchos más para señalar el aporte de Michelena al Táchira, a Venezuela e incluso fuera de ella.

Michelena es rica en historia, puede estar orgullosa de su pasado. Ha tenido hombres importantes, dignos, eminentes. Michelena es rica en futuro, entre nosotros están los personajes que mas adelante llenarán de orgullo a esta ciudad, cuando triunfen, cuando se hagan grandes. La materia prima está en las Escuelas, Liceos y Colegios. Algunos ya van a la Universidad, otros incursionan en la política o los negocios, y si los michelenenses crean las condiciones positivas de unión, de amor filial, de respeto al trabajo, las condiciones que guiaron a los grandes hombres del pasado, los veremos llegar a las primeras posiciones en sus especialidades. Si en Michelena hay desunión, odio, digamoslo en una palabra: antivalores. Si damos la espalda a la familia, al estudio, a la iglesia, al trabajo, nuestras futuras generaciones vivirán en la mediocridad. No debe ser, la juventud es un tesoro que guardar, una promesa que cumplir entre todos.

El futuro de Michelena debe ser mejor, de progreso, de prosperidad, de bienestar para sus habitantes. He pasado la vida escuchando y percibiendo el magnífico ambiente que la providencia, y la naturaleza, han dado a Michelena. Tiene este municipio un Alcalde joven que ha dicho que tener menos de 30 años es una fortaleza y no una debilidad a la hora de enfrentar el trabajo que tiene, y que además cuenta con un insuperable apoyo del Gobernador César Pérez Vivas. Pero nuestro momento histórico es complejo, podríamos decir que difícil. No hay necesidad de explicar los elementos que parecen estorbar a la hora de buscar los caminos del progreso. Todos tenemos nuestra visión, nuestro diagnóstico de la realidad, y no pocos creemos tener las ideas correctas para resolver los problemas. Quizá lo complicado es que las soluciones de unos están enfentradas a los de otros. Parece recomendable considerar el diálogo como una de las herramientas que nos ayuden en estos tiempos.

Creo firmemente que en Michelena pueden superarse los estándares turísticos de San Pedro del Río y Peribeca. Estas dos pequeñas comunidades lograron acceder a los primeros lugares turísticos del Táchira por que su gente dio los pasos necesarios en la dirección correcta. Creo además que Michelena puede lograr la actividad industrial que no se consolidó en La Fría y podrían llegarse a niveles de comercio y negocios similares a los de Colón.

Son estas ideas sueños?. Posiblemente. Entonces, queridos micheleneses, los invito primero a soñar en grande, y luego a trabajar juntos para que los sueños se hagan realidad.

Reinas del Deporte y de la Cultura del Ferial 2010, José Ernesto becerra, Abog. Fernando Andrade, Dr. Roberto Avendaño




Pbro. Nelson Duque, Abog.Fernando Andrade, Mons. Mario Moronta, José Ernesto Becerra




Pbro. Nelson Duque, Abog. fernando Andrade, Mons. Mario Moronta, Pbro. César Arellano, Lic. José Ernesto Becerra




San Cristóbal 14/10/09
















Lluvia, granizo y vientos de mas de 100 kms/h
Enviada por el Lic. Dandry Omaña
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Segundo aniversario










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Dos años de la partida del Dr. Alberto López Cárdenas


El 9 de octubre se cumplieron dos años de la desaparición física del Dr. Alberto López Cárdenas. Sentimos que ni Táriba ni el Táchira pueden olvidar a quien dejara una estela de ejecutorias en pro de sus coterráneos.
Su primera y más importante devoción fue Nuestra Señora de La Consolación. Vivió toda su vida a pocas decenas de metros del templo, hoy Basílica y Santuario Mariano, y fue consecuente en su amor y fe. Fuimos testigos de la perseverancia con que buscó, y logró, la Orden del Libertador que se exhibe en el relicario que guarda la imagen, una de múltiples muestras de su compromiso con la Virgen de la Consolación.
Otra de sus cruzadas fue la conservación de la memoria de Mons. Briceño Picón, gran párroco de Táriba desde 1904 hasta 1957. Logró vencer en tiempo record las disposiciones legales que impedían su entierro en el Presbiterio del templo que construyó, y todos los años hacía imprimir alguna estampa recordatoria, que elaboraba con mucha anticipación y esmerado cuidado, para repartirla en mayo, mes de la muerte del personaje.
Fue él quien consiguió a mediados de los años cincuentas la estatua de Simón Bolívar en la gestión del Gobernador Antonio Pérez Vivas, de quien fuese amigo y colaborador, y las de Sucre y Miranda a finales del siglo pasado, empresas en las que movió cielo y tierra hasta lograr el objetivo.
Como hombre público actuó en Monagas, en Caracas, en su Táchira y en Cúcuta, en donde su ejercicio como Cónsul de Venezuela aún se recuerda con los mayores elogios. Hombre caritativo, rendido al culto cariñoso de las relaciones familiares y el más cálido, cumplido y esmerado de los amigos. Gran anfitrión en su casa, centro de animadas e importantes tertulias, cuya puerta abría con una gran sonrisa y concediendo al visitante todos los privilegios del Jefe de la Casa, secundado por su amable esposa Yolanda.
No en vano el Dr. José Pascual Mora García, quien se caracteriza por el cuidado con que emite sus expresiones, lo señaló como el “Patriarca de Táriba”, título indiscutible que permite reconocerlo y distinguirlo en su amor y preocupación por esta, su ciudad.